Donativos y ofrendas

Tu generosidad es el eco de una esperanza eterna

Cada semilla que siembras en esta comunidad no es solo un recurso; es un milagro en potencia. Al ofrendar, te conviertes en las manos y los pies de Cristo, llevando Su mensaje de amor a lugares donde solo había silencio.

"Dios ama al dador que lo hace con alegría" (2 Corintios 9:7), porque sabe que tu corazón está alineado con Su Reino. Tu fidelidad nos permite ser luz, levantar proyectos de esperanza y sostener a quienes más lo necesitan.

No solo estás dando, estás construyendo eternidad. ¡Gracias por ser parte de este mover!